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CESDER - Puebla

El Centro de Estudios para el Desarrollo Rural (CESDER) es un proyecto surgido hace 35 años con la finalidad de ofrecer diversas opciones académicas que permitan una vida digna en el campo, a través de la colaboración entre los jóvenes, los campesinos y la propia institución. El CESDER se formó con base en la idea de crear un sistema de educación rural que respondiera a las necesidades de los campesinos y, así, generar una mejor calidad de vida en este sector de la población.

Por ello, a lo largo de 35 años el CESDER ha impulsado varios bancos comunitarios, además de haber establecido un Centro de Formación y Capacitación Alfarera, que permite a los artesanos la adquisición de técnicas nuevas y más seguras, como la sustitución de la greta tóxica (óxido de plomo que se le pone a la loza) por una que no genere daños, y la construcción de hornos más eficientes. Asimismo, el CESDER instituyó el Centro de Capacitación y Experimentación Agropecuaria, ya con varios años en funcionamiento, y un Banco de Germoplasma, el cual da impulso y fomento a acciones de seguridad alimentaria.

Lo que distingue al CESDER es su capacidad de creación constante, que le ha permitido desarrollar un sistema de educación rural funcional. Esto se hace tangible en el hecho de haber establecido en la región las primeras telesecundarias, la única preparatoria existente por muchos años y la primera licenciatura. Ahora el CESDER cuenta ya con tres licenciaturas y cuatro maestrías, dos de las cuales obtuvieron recientemente el registro de validez oficial de estudios otorgado por la SEP.

La esencia del sistema educativo del Centro es su búsqueda por una educación que dignifique los valores de la vida campesina; que reafirme esa necesidad de relación entre el ser humano y la naturaleza, aspecto con gran significado e importancia para todas las personas. Así, la propuesta educativa del CESDER procura que las secundarias, preparatorias,  licenciaturas y maestrías se complementen, con el fin de generar un conocimiento integral.

Esta propuesta ha ido más allá de la comunidad. Ahora existen iniciativas similares en regiones de alrededor de doce estados de la República Mexicana, y se han creado varios modelos educativos inspirados en el Centro. Incluso en países como Colombia, Guatemala y otros lugares de América Latina hay modelos sustentados en la propuesta educativa del CESDER.

Actualmente, el Centro es un espacio que atrae la atención de académicos e intelectuales de diferentes universidades y centros de investigación, así como de personas provenientes de sectores sociales diversos. Éstos ven con interés la permanencia del CESDER durante 35 años, y su aspecto característico fundamentado en la transformación continua y en su visión hacia el horizonte, creando cosas nuevas, cosas diferentes para estar siempre actualizado.

Esto, sin embargo, no ha sido fácil, pues el Centro se ha mantenido con escasos recursos durante todo este tiempo. No depende del Estado ni de una empresa en particular, sino que se ha construido a través del esfuerzo de quienes lo integran, de las aportaciones de sus participantes en los procesos educativos, y del apoyo de fundaciones extranjeras que validan las acciones del Centro en pro de la sociedad. No obstante, cada vez es más complicado conseguir recursos, por lo que el CESDER siempre está en una persistente búsqueda para hacerse autosustentable y alcanzar ciertos márgenes de generación de recursos propios.

El proyecto que ha planteado el CESDER para el próximo año es la creación de una universidad en la Sierra Norte del Estado de Puebla. Ésta tendrá como planta básica de estudios las tres licenciaturas y cuatro maestrías propias del Centro, más una maestría adicional que se incorporará a partir de enero, llamada Cultura del Buen Trato. De igual forma, en septiembre se abrirá la licenciatura en Gestión de Procesos Socio–Ambientales y Defensa del Territorio. Se trata de un proyecto aparentemente modesto, pero con muchas posibilidades de repercutir positivamente dentro de la región.


Las personas que se interesan en el CESDER comprueban la realidad de este proyecto, su existencia traducida en buenos resultados. La promoción del Centro va más allá de un simple discurso sobre educación. Aunque el objetivo no se alcanza aún al 100%, lo importante es la iniciativa y el trabajo que se está realizando.

Otro aspecto que llama la atención de las personas es que el Centro fue creado a partir del trabajo colaborativo, y que se ha desarrollado y mantenido por sí mismo. El CESDER es una organización en constante cambio y actualización, cuyo rumbo es decidido por todas las personas que lo conforman. Esta característica ha sido clave para que el proyecto continúe después de 35 años de existencia.


El efecto que el Centro ha tenido en la región es sobresaliente: desde que se instituyó la licenciatura en 1988 han egresado alrededor de 300 jóvenes campesinos que ahora son profesionistas; asimismo, un gran porcentaje de los profesores que hay en la región se formaron en el CESDER y ahora trabajan en programas de gobierno, en otras organizaciones sociales, campesinas e indígenas.


Además de esto, los integrantes del CESDER realizaron un acuerdo hace 20 años para compartir sus modelos educativos, sin la necesidad de un cobro por derechos de autoría. El Centro está en plena disposición de ofrecer asesoría para la creación de nuevos centros en otras partes del país, adecuando sus modelos a las circunstancias que presentan los distintos lugares de la República. Prueba de ello es CHAPA, el COA en Chihuahua y las diferentes propuestas educativas surgidas en Oaxaca, Hidalgo, Veracruz y en otros estados del país, mismas que tienen como matriz el modelo educativo del CESDER. Lo único que se pide siempre a las personas u organizaciones que se acercan a la propuesta de educación del Centro es la mención del mismo.

Actualmente, el CESDER ha estado trabajando en la apertura de la maestría en Pedagogía del Sujeto, en Chiapas, asesorando a los involucrados para que obtengan el registro ante la SEP, entre otros requisitos. Y es que se trata también de extender a muchos lados del país la propuesta educativa que el Centro ha elaborado y validado en la región, a través del apoyo a otras organizaciones que vayan por la misma dirección que el CESDER.

Las acciones del Centro se traducen en más posibilidades de una vida digna para los campesinos, pues se habla sobre la pertenencia a un origen, aprenden a llevar su vida en relación con el campo, y se les muestra el valor de la cultura local, para que la recreen y no se pierda.

Probablemente, muchos habitantes que se quedaron en la región habrían ido a otra universidad en la que sus opciones de vida se habrían ampliado más en términos económicos. Sin embargo, lo que el CESDER ofrece es una formación humanística; una formación que otorgue las herramientas necesarias para que el individuo sea capaz de decidir entre quedarse en su comunidad o salir a la ciudad, sin que esto sea una expulsión generada por la necesidad, sino por el interés de conocer más allá.

La mayoría de los jóvenes que acuden al Centro, sobre todo por las licenciaturas, son hijos de familias campesinas que, de no tener esta opción, difícilmente continuarían con sus estudios. El CESDER se ha entregado a la tarea de buscar a estos jóvenes y darles la oportunidad de acceder a la educación, sin tener que mermar su calidad de vida ni su economía, que ya de por sí es complicada.

El sistema educativo superior de México se ha extendido considerablemente, facilitando así el surgimiento de diversas universidades regulares. Pero aun en este tipo de escuelas es difícil el acceso para los jóvenes de la región, pues involucra costos que apenas pueden cubrir sus familias con muchas dificultades. Lo que ofrece el CESDER es la permanencia de los jóvenes en su núcleo familiar, en su comunidad y en su trabajo, sin tener que interrumpir su formación académica; pues los modelos educativos del Centro están diseñados para que los jóvenes no sean estudiantes de tiempo completo, sino que puedan integrarse a otras actividades que les procuren una mejor calidad de vida.

El Centro atraviesa un proceso de entendimiento en el que busca comprender por qué, cuando se crearon los modelos educativos, los jóvenes se asumían como campesinos indígenas, mientras que ahora se debaten entre el rechazo y la aceptación a la cultura campesina. El CESDER va de la mano con ellos para esclarecer esta situación y construir nuevas posibilidades. Hoy se estima que el número de alumnos por licenciatura es de 75, mientras que en las maestrías hay un promedio de 40. Esta capacidad está limitada debido al espacio de las instalaciones, mismas que se pretenden ampliar en un futuro. Sin embargo, el CESDER se plantea la posibilidad de incrementar su matrícula a 400 estudiantes, entre licenciaturas y maestrías, dentro de tres o cuatro años. Con ello no sólo se beneficiarán los jóvenes de Puebla, sino también aquellas personas provenientes de muchos otros estados del país que buscan esta oferta educativa.